
“Hay que beber mucha distancia,
hay que probar mucho dolor,
hay que comer nieve de ansia.
Que entuma la lengua,
que no se sienta el sabor a la nostalgia.
Hay que escucharse el corazón
hasta creer que no es mentira,
que hay vida, que hay camino,
que aún tenemos valor.
Es lo que recomiendan los viejos
si se pierde un hijo, un ojo,
una pierna, una madre o un amor”
Miguel Flores. “La dieta”
